sábado, 17 de marzo de 2012

Serbia, Rumbo a Europa


  • La declaración de Serbia como País Candidato a la Unión es una buena noticia para el desarrollo del país.
  • Serbia tiene muchas oportunidades que ofrecer a los potenciales inversores extranjeros.
  • Algunos países europeos ya han comenzado a desarrollar su estrategia de inversión en Los Balcanes.

Hace dos semanas, y tras superar las últimas reticencias de Rumanía, la República de Serbia consiguió el estatus de País Candidato a la Unión. Con este nombramiento, ocho años después y tras la adhesión el próximo año de Croacia, se cierra el círculo europeo con aquellos países que formaron la antigua República de Yugoslavia.

Para Serbia, ser declarado País Candidato a la Unión Europea, es un símbolo inequívoco de estar dejando atrás tiempos peores. Tras años de lento avance en diversos campos políticos, sociales y de relaciones con sus vecinos, Serbia finalmente ha conseguido superar los fantasmas de su pasado y seguir adelante.

Los malos tiempos quedaron atrás. Novi Sad (Serbia)
Serbia es un país de gran vitalidad, con ganas de ser reconocida y respetada en el panorama internacional. Sus jóvenes, alentados por la búsqueda de un futuro mejor y a pesar de los años pasados en el aislamiento internacional,  están bien formados y preparados en idiomas.

Aparte de por los factores enunciados anteriormente, y gracias a la situación geoestratégica que tiene Serbia en la región balcánica, el país ofrece grandes posibilidades comerciales adicionales.

A pesar de la disolución de Yugoslavia, no todas las segregaciones de países se produjeron de forma traumática. Serbia mantiene unas inmejorables relaciones comerciales con países de su alrededor como Montenegro, Bosnia Herzegovina o Macedonia, lo que constituye a Serbia como un gran re-exportador de productos hacia esas regiones y cómo un referente económico en la región.

¿Y cómo se traducen todos estos factores en datos económicos? Pues en la atracción de inversión extranjera. A partir de la declaración de País Candidato se espera que dicha Inversión Extranjera aumente exponencialmente, aunque algunos países europeos llevan años viendo a Serbia como un posible destino de inversión.

Este es el caso de Italia. Según la Agencia de Exportación e Inversión de Serbia (SIEPA), en los últimos 10 años la inversión italiana en el país ha sido de más de dos mil millones de euros. Si se considera que la Inversión Directa Extranjera (IDE) en Serbia durante este período ha sido de 19,5 mil millones de euros, podemos decir que más del 10% del total de la IE viene del país transalpino.

Este incremento de la IDE se viene propiciando, no tanto por las subvenciones directas del gobierno serbio, sino por varios factores valorados por cualquier empresario: un impuesto sobre beneficios bajo (10%), un impuesto sobre las rentas del trabajo del 12%, un IVA aceptable (18%, y 8% en su tipo reducido), exención de las cotizaciones que paga el empleador durante 2 o 3 años, etc.  Todos estos motivos, junto con salarios medios mucho más bajos que en el resto de la Unión Europea, favorecen la entrada de empresas europeas.

Catedral católica de Santa María,  
Novi Sad (Serbia) 
Los sectores en los que está entrando Italia son de lo más diversos, si bien los que más transcendencia tienen son el sector de banca y seguros, metalurgia el textil y el sector automovilístico. Aunque  existen más de 400 empresas serbias de capital italiano (según SIEPA), se pueden destacar cuatro como las de mayor peso específico en la IDE italiana: la automovilística Fiat, el banco Intesa San Paolo, la aseguradora General y el grupo Fondiaria. Estas cuatro empresas agregan un total de 1.500 millones de euros de IDE.

El número de empresas italianas que están apostando en el país ha crecido durante este período también. Se han llegado a triplicar, según SIEPA. Esto se traduce en más de 20.000 empleados y una facturación estimada de 2.500 millones de euros anuales, según la fuente serbia.

Todo este esfuerzo y la presencia continua de las empresas italianas en Serbia, están dando sus frutos. Italia se presenta como uno de los principales socios comerciales de Serbia. Sus productos están presentes en todos los sectores, con un alto grado de reconocimiento e imagen y un posicionamiento positivo en la mente del consumidor ligado al “Made in Italy”.

El caso italiano en Serbia debería ser estudiado por aquellas empresas y países europeos que deseen apostar por la IDE con el fin de reducir sus costes de producción e incrementar sus mercados de acción. La presencia de las empresas italianas en Serbia corrobora la idea de que una IDE estratégica facilita, incrementa y desarrolla la presencia de los productos nacionales en el extranjero.

¿Consideras la IDE como una forma de salida de capitales de tu país, o la ves como una oportunidad para exportar más? ¿Conoces otros casos parecidos al de Italia en la región balcánica? ¿Crees que las empresas españolas están desarrollando una estrategia correcta en sus inversiones en el exterior?

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